Nottingham, 2015: el renacer.

En muchos casos, a un veterano de guerra se le presume que contar sus antiguas batallas sea el único resorte del que dispone para reconquistar sus emociones más intensas, igual que a un niño se le presuponen la ilusión, la imaginación, la alegría y una creatividad casi ilimitada.

Pero la experiencia que nosotros hemos vivido este fin de semana puede convertir esta evidencia en poco más que una simpleza.

Tanto en la música como en otro ámbito profesional cualquiera se producen, de vez en cuando, destellos de calidad sorprendentes y más aún si a estas "iluminaciones" se les une el esfuerzo y la dedicación continua. Lo que sí se puede decir es que estos "momentazos" son sencillamente inolvidables por la plenitud que conceden tanto a sus protagonistas como a los privilegiados que los pueden contemplar. Son instantes o periodos (en el mejor de los casos) que significan mucho porque muestran que más allá de donde se vive existe otra realidad más valiosa y una nueva perspectiva vital por conquistar. En cierta manera, representan la oportunidad de ir renaciendo cada cierto tiempo.

Y ésta es la razón por la cual se puede asegurar que no es la edad la que determina la vitalidad o no de cada persona o de cada grupo de personas, sino su conocimiento, con independencia de en qué momento éste se adquiera.

Para nosotros el recientemente clausurado 37° BABS Harmony College de Nottingham ha sido otro renacer al que nos han alumbrado la organización dirigida por Alan Goldsmith, la amistad y sabiduría de Monica Funnell, el dominio y experiencia de un afable, detallista y exigente Paul Davies, el inagotable ímpetu de Rob Barber, la fiereza indomable de un experto del máximo nivel como es Steven Tramack, los sensacionales cuartetos "Reckless" y "Tagline", la cordialidad y generosidad de un campeón del mundo como Jack Pinto (Old School), el ánimo de varios centenares más de personas enamoradas de lo mismo y sin celos entre ellos, de varios países distintos, que nos han demostrado que con una media de edad de 60 años se es más que joven para seguir aprendiendo y (¿porqué no decirlo?)... nuestro trabajo.

¡¡¡Gracias a todos!!!!

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